Compatibilidad ante todo
La compatibilidad está más obsesionada con la compatibilidad que el director de una agencia matrimonial. Que todo el mundo se lleve bien con su nuevo Windows 7, que le acojan en el barrio, que le arropen y, sobre todo, que nadie se enfade con él es uno de los principales objetivos de los de Redmond.
Una vez pagada la novatada con Windows Vista, Microsoft no quiere sorpresas en lo que respecta a la compatibilidad de Windows 7 con dispositivos y aplicaciones. El factor de frustración de un usuario que no puede hacer funcionar con su ordenador productos que ha adquirido puede ser importante y convertirse incluso en una etiqueta difícil de eliminar, como se ha demostrado con Windows Vista.
Una de las herramientas que va a utilizar Microsoft para asegurarse una buena gestión de la compatibilidad de software y hardware con Windows 7 será el centro de compatibilidad o Windows 7 Compatibility Center (W7CC), un servicio en el que se centralizará la información que van entregando los fabricantes sobre sus productos para que los usuarios puedan consultar el grado de compatibilidad de los mismos. En esta página podremos ver por ejemplo qué productos consiguen el sello de "compatible con Windows 7".
En el caso de Windows Vista este servicio se puso en marcha en julio de 2008, dieciocho meses tras su lanzamiento, pero para Windows 7 estará disponible en cuanto se lance el nuevo sistema. En estos momentos es posible acceder a la página. Los fabricantes ya están enviando datos a los responsables del servicio y en la propia página web pueden acceder a un formulario para proporcionar información a Microsoft.
Por parte de los usuarios nos remiten al centro de compatibilidad de Windows Vista y permiten enviar nuestras experiencias de compatibilidad con la versión preliminar de Windows 7.


















