El fin del mundo tal y como lo conocemos
Había recorrido medio mundo, desenterrado templos, profanado tumbas milenarias y finalmente lo tenía entre manos. Por fin podía tocar las frágiles fibras del vetusto papiro en el que se encontraban las predicciones del oráculo. Sin perder tiempo lo desenvolvió con cuidado, y traduciendo del latín leyó en voz alta: “El día en que Linux y Microsoft vayan de la mano será el signo del principio del fin del mundo…”
Las grandes amistades se maceran en momentos de dificultad, y al parecer el mundo del software y el de los sistemas operativos en particular podría atravesar un momento realmente complicado si fructifican dos iniciativas legales que están madurando estos días. Iniciativas que están produciendo extraños compañeros de cama, como el mundo Linux y Microsoft.
Se abren dos frentes muy preocupantes que han movilizado a estos dos extraños compañeros de filas. Por un lado leemos en MuyLinux que el American Law Institute está promoviendo el desarrollo de una ley de garantías ante vicios ocultos de producto de software.
Esto ha llevado a Microsoft y a la Linux Foundation a firmar una histótica carta conjunta (emociona ver los dos logotipos juntos en un documento) mostrando su total desacuerdo con la postura de la ALI. Pero como veremos más adelante, también Europa acecha los intereses de Linux y Windows.
En concreto la carta de protesta de Microsoft y la Linux Foundation expresa por un lado “nuestra preocupación por el proyecto de la ley de contratos de software, ya que no reflejan la legislación vigente y podría perturbar el buen funcionamiento del mercado del software para empresas y consumidores y crear incertidumbre a los desarrolladores de software”.
¿Por qué tanto jaleo? Resulta que la ALI propone que se contemple una garantía frente a vicios ocultos del producto. En un programa tan complejo como un sistema operativo, una garantía de este tipo podría suponer una locura ya que es difícil de decidir qué es un vicio oculto. Esto provocaría una montaña de litigios por parte de usuarios que se encuentre, por ejemplo, con la incompatibilidad de un dispositivo con el sistema o un simple “pantallazo azul”.
Pero como hemos adelantado, la cosa no queda en una iniciativa de la ALI, sino que la mismísima Unión Europea (que tanto “adoran” los abogados de Microsoft) está madurando una iniciativa con resultados parecidos. Pretenden extender las garantías del consumidor al software. Lo que no parecen haber contemplado es que un programa no es un producto cualquiera sino que se trata de una creación compleja que depende además de un factor tan variable como el hardware. Cualquiera de nuestros lectores que sea o haya sido programador comprende de lo que estamos hablando.
En un interesante artículo de TechRepublic plantean algunas cuestiones importantes al respecto. La primera es que es difícil de probar que una aplicación es la que ha generado el problema, por lo que se acabará culpando al sistema operativo. En segundo lugar no sabemos qué esfuerzo en el control de calidad o de corrección de errores encontrados considerarán los tribunales suficiente para no aplicar sanciones. ¿Cómo se regularán las versiones beta? ¿Se atreverán las compañías a sacar versiones preliminares? Esto podría herir de muerte el proceso de evolución de un sistema operativo.
Por último en TechRepublic se preguntan qué advertencias deberían contener los programas para evitar problemas. Se tratarían de cortar muchas posibilidades de personalización para evitar problemas, los SDK estarían más controlados, las funciones reducidas al mínimo…
Esta ley podría conseguir que en vez de obtener software de mayor calidad y clientes más protegidos, el software estuviera tremendamente limitado y que los recursos para el desarrollo de funciones nuevas y experimentales se cortara en seco para depurar al máximo un mínimo de funciones. Esto sin contar que ante la complejidad del desarrollo de un sistema operativo en estas condiciones y las amenazas de demandas, simplemente no habría recursos suficientes en la comunidad de software libre para seguir desarrollando este tipo de programas y que probablemente para Microsoft dejara de ser rentable desarrollar un nuevo sistema operativo cada cuatro años.
Con el desarrollo del software estancado, se ralentizaría el desarrollo del hardware. Nadie estaría dispuesto a desarrollar un driver de un dispositivo novedoso ante el miedo a que se le denunciara por no cumplir sus expectativas. Según TechRepublic esto podría alcanzar Internet. Si el software de búsqueda de Google me lleva a una página web con malware ¿les podré demandar?
Como de costumbre frente a la tecnología los legisladores asustados optan por una de las dos soluciones que ven posibles: ignorar el problema o apuntar el cañón más grande que tienen para eliminarlo de raíz (y de paso la innovación y muchas más cosas). Sin crear polémica, eso es lo que está pasando con los derechos de autor y mirad la que tenemos liada.
En fin, cruzaremos los dedos mientras nos seguimos recuperando de ver de la mano a dos enemigos irreconciliables.





















Pero no veo porque no Linux y Windows se puedan unir en varias causas, Linux tiene limitaciones como las tiene windows y Mac, Linux es ideal para hospedajes y windows para usuarios promedio y mac para diseñadores.
Este tipo de leyes me dan la idea que estan hechas por personas que no saben de como funcionan los programas y creen que todo es como usar un bloc de notas y ver la página porno de cabecera.
Pues en este asunto, mi mensaje a Microsoft y a Linux es ¿En que les ayudo?.
Corrija, windows NO es ‘ideal para usuarios promedio’. Si distribuciones de Linux, como Ubuntu, no son ideales para usuarios promedio, entonces no existe el sistema ideal para el usuario promedio.
Un sistema caro, con requerimientos de hardware muy altos, repleto de errores, flagrantemente inseguro, y que convierte el uso diario en una odisea por mantener los antivirus actualizados mientras un troyano hace de nuestro ordenador un zombie y no paran de abrirse ventanas con publicidad… ese no es un sistema ideal PARA NADIE. Otra cosa bien distinta es que esté más extendido.
Eso sí, si es para mejorar, bienvenidos sean.
Ya saltó el linuxero de turno. De verdad estais os estais creando una reputación anti-linux con vuestro odio a Windows (que no es tan malo como lo pintais ni Linux tan bueno como decís).
Ya cansa ver siempre las mismas pataletas basadas en los problemas de la época de Windows 98 que ya no existen. Si sois felices con vuestro sistema felicidades, pero no lo impongais. Yo soy feliz usando TODOS los sistemas aprovechando lo bueno de cada uno de ellos. No hay sistema mejor ni peor, todos tienen ventajas/inconvenientes y son adecuados para unas cosas específicas u otras.
Bueno, precio alto, errores, malware activos y vulnerabilidades son constantes de cualquier Windows, desde antes de la época de Win98 hasta hoy. Ojalá ya no existieran.
Coincido con Cascara en que un sistema operativo así no es sencillo de usar. Otra cosa es que el “usuario promedio” esté dispuesto a aceptar esta situación o no.
Ahora bien, es cierto que todo software tiene virtudes y defectos. Lo ideal sería que cada quien pudiera escoger el que mejor le funcione en cada situación. Desgraciadamente, en el mundo real, el monopolio de que goza Microsoft hace que este SO parezca ser el único existente y el que sirve para todo. Lo cual, me parece, dista mucho de ser cierto.
Y esta es, al final del día, la razón por la que Microsoft está junto con la Linux Foundation en contra de la obligatoriedad de tener responsabilidades por errores o fallas de software. Porque las fallas existen y nadie puede negarlas, por más que el windosero de turno salte para denostar al linuxero de turno por señalar las de windows.
Completamente deacuardo con David(es mas me has quitado las palabras de la boca)sobre este tema