Microsoft apuesta fuerte por la compatibilidad de Windows 7
Las miradas parecían congeladas sobre las cartas, tensas como cuerdas de violín. Mientras tanto el vapor de los puros se enroscaba en el aire arremolinandose bajo la única luz de la habitación. Esperaban, todos esperaban sus palabras. Levantó la mirada de las cartas, miró a su alrededor y dijo: “voy con 10.000″.
10.000 empresas tanto hardware como software son las que según Microsoft están trabajando actualmente para adaptar sus productos a Windows 7. Son las palabras de Bill Veghte, vicepresidente de desarrollo de Windows en una conferencia en los Ángeles: “Necesitamos asegurarnos de que el ecosistema está realmente, realmente preparado“. Ecosistema es una palabra que llevamos escuchando durante mucho tiempo en esta larga rampa de lanzamiento de Windows 7, y es un término muy significativo. Indica la conciencia, como veremos más adelante, de que lo que rodea a Windows, lo que funciona en Windows es tan importante como el propio Windows.
“Esto (el ecosistema) es algo para lo que hemos invertido grandes, grandes ciclos y es algo que a nivel personal es una de las tres mayores cosas donde estoy gastando mucho tiempo asegurandome que alcanzamos los hitos de calidad adecuados“. En el lanzamiento de la versión RC en España ya se daba cuenta de esta gran preocupación de Microsoft.
En el caso de España se hablaba en la mencionada presentación de 2.000 ensambladores de PC y 1.200 ISV (Vendedor independiente de software) trabajando con Microsoft gracias a distintas herramientas y programas de colaboración y tecnológicos. Un esfuerzo importante por parte de Redmond, pero también por parte de las empresas.

¿Qué ganan las empresas?
Muchas ven en Windows 7 el tren al que engancharse para una posible salida de la crisis. Renovación de equipos, nuevas versiones de aplicaciones, estímulo en general para el gasto en informática que aquél que no pueda lucir el logo de compatibilidad con Windows 7 en sus productos no podrá disfrutar. Las buenas críticas y las sensaciones de los propios fabricantes sobre el nuevo Windows están haciendo que cada vez más empresas se empleen con cada vez mayor entusiasmo. Un buen ejemplo son las grandes rivales en el mundo de las tarjetas gráficas: ATI y NVIDIA, que desde la salida de la versión beta se afanan no sólo en afinar sus controladores sino en proclamar a los cuatro vientos el lanzamiento de las sucesivas versiones.
¿Qué busca Microsoft?
El objetivo principal es no llegar al estreno de Windows 7 en las mismas condiciones con las que se llegó al de Windows Vista. Los problemas de compatibilidad con aplicaciones y con periféricos y componentes de fabricantes punteros colgaron uno de los sambenitos que fueron marcando la vida de Windows Vista. Y Microsoft no está dispuesta a repetir el error, y para ello la colaboración con los partners y principales fabricantes es indispensable. Son conscientes de que la famosa experiencia “out of the box” que busca Microsoft depende en gran parte a lo que rodea al sistema operativo. Sobre este punto Veghte sacó pecho: “Estamos muy cerca de de conseguir la compatibilidad total de Windows 7 con todos los productos de los principales fabricantes de hardware“.















